Josefa Domínguez conocida como la Corregidora fue una de las mujeres insurgentes luchadora por la Independencia de México. Tras su aliado con un grupo de insurgentes que también tenían el mismo objetivo consumar la Independencia de México, le trajo a su vida situaciones incomodas por las que no le quedo de otra más que enfrentarlas con valentía y firmeza.
En una ocasión llego a ser encerrada en su habitación por su esposo, pero esto con la finalidad de protegerla. Su esposo el Corregidor Domínguez, sabia de las reuniones de su esposa con los demás insurgentes, al saber del peligro que corría Josefa y más aun cuando los realistas se enteraron de los planes insurgentes Domínguez se vio en la necesidad de encerrarla.
Ante esta situación Josefa busco las maneras de avisarles al resto de los insurgentes y envió una carta al cura Hidalgo en la que le avisaba de lo sucedido, gracias a ello los planes de los insurgentes fueron adelantados. En aquella época muchos insurgentes escaparon antes las amenazas de aprensión, sin embargo Josefa no salió beneficiada y el 14 de septiembre de 1811fue arrestada por los realistas.
Tras la detención de Josefa y de su esposo, la corredora es llevada al convento de Santa Clara. Su esposo luego de ser juzgado fue puesto en libertad. Por su parte Josefa fue trasladada a la Ciudad de México, luego de su juicio fue hallada culpable de traición y a pesar de las acciones hechas por su marido ejerciendo como abogado defensor de la acusada Josefa permaneció en el convento varios años siendo liberada en 1817.
