Guillermo Brown fue un almirante irlandés nacionalizado argentino, considerado el padre de la Armada Argentina.
Guillermo “William” Brown nació en Irlanda, pero debido a la grave crisis que enfrentaba el país su padre decidió emigrar con él hacia los Estados Unidos. No se conocen datos mayores sobre sus padres, solo que su progenitor falleció de fiebre amarilla estando en Norteamerica. Al quedar huérfano, Brown se incorporó a la marina estadounidense iniciando así su carrera marina. Se casó con Elizabeth Chitty y tuvo varios hijos.
Brown es considerado el padre de la Armada Argentina, fue él quien dirigió y luchó en la primera batalla naval del país, organizó la flota armada y libró diversos combates que le dieron importantes triunfos a Buenos Aires.
Primeros años
Guillermo Brown nació el 22 de junio de 1777, en Irlanda. Se desconocen los datos de sus padres, solo se sabe que debido a la grave crisis que azotaba al país, su padre decidió emigrar a Estados Unidos en compañía de su hijo. Al llegar a Norteamérica, se establecieron en la casa de un amigo de su padre, poco tiempo después ambos fallecieron de fiebre amarrilla. Tras quedar huérfano Guillermo se embarcó como grumete en un barco estadounidense.
Se tienen muy pocos datos de su niñez y adolescencia, solo aquellos que fueron narrados por él mismo a su primer biógrafo, Don José Tomás Guido. Sin embargo, es del concomiendo público que Brown estuvo navegando por las aguas del Océano Atlántico durante los diez años que estuvo en la escuela marina. En 1796, un buque inglés lo apresó cuando éste tenía el rango de capitán, y lo obligó a prestar sus servicios en la embarcación. Posteriormente, la nave fue secuestrada por los franceses y Brown es enviado a Francia como prisionero de guerra, no obstante logró fugarse.
Al regresar a Inglaterra retomó su carrera, existen algunos reportes de su permanencia en el Royal Navy ingles, entre 1801 y 1804, y de 1804 a 1809. El 29 de julio de 1809, se casó con Elizabeth Chitty con quien tuvo varios hijos, en cuanto a la cantidad de éstos algunos historiadores difieren asegurando que fueron entre cuatro y nueve hijos.
A fines de 1809, desembarcó en Río de la Plata y se radicó en Montevideo, donde se dedicó al comercio. El 18 de abril de 1810, al mando de su fragata "Jane", llegó a Buenos Aires con propósitos comerciales, siendo testigo de los hechos de la Semana de Mayo y la Revolución de Mayo.
Lucha independentista
El 1º de marzo de 1814, el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas, lo nombró comodoro y le encargó que conformara una flota de guerra para defender la causa independentista. La primera batalla naval que vivió Argentina fue la de isla de Marín de García, ejecutada el 17 de marzo de 1814; Brown logró vencer a las tropas realistas apostadas en la isla y tomó el control de la localidad.
Sin embargo, el 28 de marzo de 1814, una pequeña flota enviada por Brown en persecución del capitán realista Jacinto de Romarate, fue vencida en el combate de Arroyo de la China. En mayo de 1814, Brown venció a los realistas en el combate naval del Buceo, logrando una importante victoria que llevó a la liberación de Montevideo. Según San Martín ese triunfo significó "lo más importante hecho por la revolución americana hasta el momento".
Lucha contra el Imperio de Brasil
Entre 1815 y 1816, Brown encabezó una expedición de corso para hostigar a los buques españoles en las costas sudamericanas del Océano Pacífico Sur . Durante la expedición corsaria atacó El Callao, Venezuela; y Guayaquil, Ecuador. En 1818, regresó a Argentina donde lo procesaron por desobediencia. En 1826, volvió a la marina para luchar en contra de los brasileños, al mando de los bergantines Balcarce y Belgrano y una vieja lancha cañonera.
El 9 de febrero de 1826, comenzaron las acciones de combate contra la fragata "Itaparica", la cual quedó gravemente afectada. El 10 de junio de 1826, se llevó a cabo el combate de Los Pozos, donde aproximadamente 31 barcos brasileños llegaron a las aguas de Buenos Aires. Brown les hizo frente con tan solo 4 buques y 7 cañoneras, se dice que ante la situación éste les dijo a sus tripulantes:
"Marinos y soldados de la República: ¿Véis esa gran montaña flotante? ¡Son los 31 buques enemigos! Pero no creáis que vuestro general abriga el menor recelo, pues no duda de vuestro valor y espera que imitaréis a la "25 de Mayo" que será echada a pique antes que rendida.
Camaradas: confianza en la victoria, disciplina y tres vivas a la Patria!"
Momentos después la nave capitana de Brown dio aquella consigna inmortal: "¡Fuego rasante, que el pueblo nos contempla!"
La victoria de Brown en el combate de Los Pozos le hizo merecedor del respeto y admiración de los argentinos.
El 6 de abril de 1827, Brown acompañado por los bergantines "República", "Independencia" y "Congreso" y la goleta "Sarandi", zarpó de Los Pozos rumbo a las costas brasileñas, pero lamentablemente debido a un error humano las naves encallaron en Monte Santiago. Ahí fueron sorprendidas por la flota enemiga y tras dos días de resistencia, Brown decidió abandonar junto a su tripulación las embarcaciones e incendiarlas para que no cayeran en manos enemigas.
Bloqueo anglo-francés
El 1° de diciembre de 1828, Juan Lavalle fue designado como gobernador de Buenos Aires y Brown fue nombrado como gobernador delegado. Al surgir la guerra civil entre federalistas y unitarios, Brown decidió retirarse a la vida privada. Pero en 1838, Buenos Aires fue bloqueada por las fuerzas inglesas y francesas, razón por la cual decidió volver a las armas. Sin embargo, la flota franco-británica lo derrotó y lo despojó de sus embarcaciones, razón por la cual se retiró de la vida militar.
Muerte
Falleció el 3 de marzo de 1857 en Buenos Aires. El presidente argentino Justo José de Urquiza, decretó honras al ilustre marino ya que éste "simboliza las glorias navales de la República Argentina y cuya vida ha estado consagrada constantemente al servicio público en las guerras nacionales que ha sostenido nuestra Patria desde la época de la Independencia".
Sus restos mortales se encuentran en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires.
